Amour (2012) de Michael Haneke

Una mirada del amor, ver un film que hable de amor puede ser para muchos quizás algo muy cotidiano. Pero cuando se trata de un film como el de Michael Haneke en donde el tema central es cuestionarse el amor, es otro vistazo. Con este film se puede comprender mejor lo que señala el filósofo griego Aristóteles cuando versa sobre la “catarsis” en su texto Poética[1]. ¿Pero qué es realmente lo que se puede sentirse después de ver un film como este? En donde el amor es lo primero que se manifiesta, pero el dolor, la culpa, la apatía y el engaño son sentimiento que florece en la película.

Esta producción de Haneke, es la historia de dos ancianos que viven su vejez solos en un apartamento, la trama comienza cuando los bomberos abren con fuerza la puerta del apartamento, al recorrer el lugar se dan cuenta de que una puerta que está sellada con cinta, yace el cadáver de una anciana llamada Anne (Emmanuella Riva). El cuerpo está adornado con flores y lleva puesto un vestido negro. Mirando las siguientes escenas, donde el director juega con una flash back dando con unos meses antes, se muestra que Anne junto con su marido Georges (Jean-Louis Trintignant) en dicho apartamento.

Este pasó al pasado, devela la vida de una pareja de profesores de música retirados que tiene una hija, Eva (Isabelle Huppert)…Anne mientras toma el desayuno con su esposo tiene un episodio cerebral que obliga a Georges llevarla al médico, sin embargo, esta decisión cambiara la vida de ambos ya que Anne queda en una silla de ruedas. Comienza un sentimiento de culpa que acompañara a Georges por haberla llevarla al hospital, ya que ella se lo recuerda todos los días. Anne con el tiempo empeora y Eva sugiere llevarla a un lugar de cuidados.

Ante el dolor causado por la enfermedad de Anne, su esposo decide tomar otras medidas y acciones, que nos permitirán reflexionar sobre el amor, ya que en el film de Haneke, no vemos una historia de despecho, o amor entre una pareja joven, sino vemos un amor en su edad madura que debe solventar situaciones que viene con la vejez, a tal punto de cuestionarse si el amor es vida o el amor es muerte. Al pasar del tiempo, este drama muestra angustia y desesperación en el rostro de sus personajes. Tras la contratación de varias enfermeras para el cuidado de Anne, su esposo no consigue una buena respuesta en esta labor.

El amor de Georges, podría considerarse un amor verdadero, sin embargo, una vez que miras el rostro de este, ves el dolor que siente al mirar a su esposa en esa condición, como espectador podrías sentir su dolor y su angustia. Un día Anne pierde la capacidad para hablar de forma coherente, pero su marido se sigue esforzando por ayudarla. Siendo ya el final de la película de Hanke y una de las mejores escenas, después de varios días George intenta calmar a su esposa contándole una historia de su infancia, la clama no llega con la historia sino con al decisión de asfixiar a sus esposa con una almohada, ¿Yace el amor ante la muerte, o la muerte yace ante el amor? Georges, logra conseguir el calmante para su esposa, ¿El esperado o no? la viste con su mejor traje le compra flores, y escribe una carta… Tras sellar la puerta donde está el cuerpo de Anne. No obstante, el oye un ruido en la cocina y al levantarse es su esposa lavando los platos, ambos se colocan algo para salir.

Hanke logra hacer de una película no lineal, una película secuencias, puedes ir armando la historia con los argumentos que te muestra el director. Quizás lo mágico de este film, es que Anne, tras su muerte va a buscar su esposo, para seguir con su amor, más allá de la muerte.

 

[1] Arístotéles, (1990), Poética. Traducción Ángel Capelletti. Caracas: Monte Ávila Editores Latinoamerica

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