Venezuela Vs Mad Max: Escasez de recursos y anarquía

Hoy les recomendaré Mad Max. El título de esta película es un juego de palabras que podría traducirse como «Máxima locura»; como la que vivimos en Venezuela.

Para quienes no viven en Venezuela y quieren entender nuestra realidad, o incluso para algunos de los que aún vivimos en ella, es necesario saber que algunos días nos despertamos sintiendo como si viviéramos en una de las películas de Mad Max.

En especial en estos últimos días donde la realidad distópica que escriben los cochinitos Orwelianos se ha apoderado de nuestra más básica cotidiana y elemental realidad pero ¿por qué Mad Max?.

Les muestro el argumento:

Mad Max es una película australiana de acción-ciencia ficción de 1979 escrita y dirigida por George Miller y protagonizada por Mel Gibson. En un futuro apocalíptico marcado por la escasez de agua, petróleo y energía, crisis económica y el caos social, las pandillas de facciones dominan las carreteras de Australia, donde no existe presencia del Estado por la crisis económica. Se puede apreciar un entorno desordenado y distópico. Mientras la sociedad se desintegra en el país, una patrulla de policías conocidos como la Patrulla de Fuerza Central (MFP, Main Force Patrol en inglés) se encarga de mantener la seguridad vial en algunas carreteras. En ella se encuentra Max Rockatansky (Mel Gibson), considerado como el mejor de los patrulleros de su división. Max trabaja en un edificio de juzgado arruinado por dentro y por fuera por la falta de recursos económicos del gobierno, que a la vez es el cuartel central de la Patrulla».

Como les dije, ese es el argumento de la cinta australiana y si está leyendo este artículo y vive en Venezuela es imposible que no sienta que le acabo de contar parte de su realidad; a excepción del MPF  porque al parecer, a esta carretera no la patrulla nadie.

Si por el contrario usted no vive en Venezuela y realmente le interesa comprender en lo más mínimo lo que vivimos los venezolanos, le recomiendo que vea esta película; y para ponerlos más al corriente de la parte de la saga en la que vamos, ya hemos llegado a la cuarta entrega donde Joe gobierna la ciudadela.

Los venezolanos estamos viviendo una realidad distópica, apocalíptica en donde hasta las cosas más elementales son extraordinariamente complicadas o imposibles y donde lo imposible se puede llegar a hacer presente. En donde la normalidad dejó de existir hace tanto tiempo que ya casi parece un sueño lejano; sin embargo, tenemos que tener la certeza de que cada película, por larga que sea, tiene un final.

Por Dilanci May Sierra

Licenciado en Artes audiovisuales mención Dirección.

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